En términos de clasificación de productos y escenarios de aplicación, la piedra de fibra cerámica presenta características de adaptación diversificadas. Según su forma, se puede dividir en dos categorías: plana y redonda, que son respectivamente adecuadas para procesar piezas de diferentes estructuras; Según el tamaño de las partículas, se puede dividir en varios grados desde 220# (color café), 300# (color té), 400# (color naranja) hasta 1200# (color rojo). Cuanto mayor sea el número de tamaño de partícula, más finas serán las partículas abrasivas, que pueden satisfacer las necesidades de todo el proceso, desde la eliminación de depósitos de carbón después del mecanizado por descarga eléctrica (EDM), pasando por el rectificado de marcas de corte hasta el rectificado fino antes del acabado tipo espejo. En aplicaciones específicas, el producto puede adaptarse con precisión a piezas finas que son difíciles de alcanzar con herramientas de rectificado tradicionales, como fondos de ranuras de moldes, costuras finas, ranuras estrechas y superficies curvas. Es especialmente adecuado para el pulido de precisión de materiales como moldes de acero y plástico, piezas de trabajo de carburo cementado y artesanías de jade. Al mismo tiempo, se desempeña de manera destacada en escenarios de alto nivel, como el tratamiento de superficies endurecidas después de la electroerosión de moldes y el rectificado de bordes de obleas semiconductoras.